"La Policía de Tucumán no investiga este caso, porque ocurrió en otra jurisdicción. Nos limitamos a cumplir los pedidos que llegan de la Justicia bonaerense", dijo el comisario Carlos Carrillo, jefe de la comisaría de Yerba Buena, al ser consultado sobre los dichos de Verónica Biagioli, la madre de Ezequiel, el adolescente que fue golpeado en Pinamar.

En declaraciones brindadas a un matutino porteño, la mujer afirmó que desde la Justicia tucumana estaban entorpeciendo la investigación. "Es evidente que estos chicos tienen alguna protección del poder y la Justicia, no se entiende por qué tardan tanto en remitir las pruebas y todo lo que se pide", manifestó.

Carrillo no quiso polemizar con la mujer, y simplemente se limitó a responder que la función de la Policía de la provincia era cumplir las órdenes que se impartían desde la Fiscalía Descentralizada de Pinamar, a cargo de Diego Benci.

Menores

Otra de las versiones que dejó trascender la madre de Ezequiel, es que los amigos del adolescente de 15 años vieron a un grupo de rugbiers tucumanos, todos mayores de edad.

Sin embargo, fuentes judiciales y policiales contaron que la Justicia de Pinamar siempre solicitó información sobre menores de edad. En el expediente que posee Benci, los únicos nombres que figuran como posibles personas que intervinieron en la golpiza son adolescentes.

El domingo 15 de enero de las 2, Ezequiel fue golpeado por al menos tres personas, según la versión que sostiene el fiscal de Pinamar. Los amigos del chico contaron que un insulto contra uno de sus amigos fue malinterpretado por un grupo de tucumanos, que pasaba por la playa ubicada en avenida Bunge y el mar.

De acuerdo a ese relato, de los tres agresores, uno se ensañó con Ezequiel, y lo pateó en la cabeza hasta dejarlo inconsciente en la arena. Luego escaparon. Cuando Ezequiel se despertó, 36 horas después, señaló a un chico tucumano como el agresor.

A disposición

El viernes a las 18, los abogados José Agustín Ferrari y Juan Pablo Terraf presentaron un escrito en la fiscalía de Feria, para poner a disposición a dos adolescentes de 15 y 16 años que estuvieron presentes en la agresión que sufrió Ezequiel.

Aunque no explicaron aún cuál es el rol que cumplieron, uno de los letrados manifestó que no hubo una patota que atacó a Ezequiel, sino que había dos grupos de menores. "De todas maneras, nada justifica la violencia y cada uno debe hacerse cargo de la responsabilidad que le toca", comentó Ferrari.

La fiscala Adriana Giannoni se hará cargo desde hoy de la feria judicial. Fuentes policiales comentaron que está previsto que los menores presten declaración, de acuerdo al cuestionario que el fiscal Benci envió a fines de la semana pasada.

Sin embargo, los patrocinantes de los adolescentes, que juegan en un club de rugby de la capital, plantearían que la investigación debe ser llevada por la Fiscalía de Menores de Dolores, con competencia en Pinamar, ya que los sospechosos son menores de edad.

Es probable que, de demostrarse que los dos chicos tucumanos que fueron puestos a disposición de la Justicia por sus padres participaron de la agresión a Ezequiel, uno de ellos sea declarado inimputable, ya que tiene 15 años.

De todas maneras, los pasos finales los determinará la Justicia bonaerense, que es la que debe investigar el caso.